LA OTRA BIENAL

LA OTRA BIENAL Del 7 al 30 de noviembre. Intervenciones artísticas en espacios públicos, talleres, conferencias, ciclos de video arte y cine documental Ambulante que ocuparán los barrios de La Perseverancia, La Macarena y Bosque Izquierdo.

Periódico de La Otra Bienal

  • Posted on: 2 January 2014
  • By: laotra

Periódico de La Otra Bienal
Editores Alejandro Martin y Francisco Toquica.

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http://laotrabienal.com/periodico-laotra-web.pdf

¿Qué hacemos aquí?

La Perseverancia, La Macarena y el Bosque Izquierdo configuran un collage muy singular dentro de la trama urbana bogotana. En esas pocas manzanas se pueden encontrar edificios y formas de vida que abarcan más de un siglo y medio de costumbres, mañas, creatividades, ingenuidades, crímenes y solidaridades. El periódico se configura a su vez como un collage de documentos de distintos orígenes y registros: artículos y pautas de prensa antigua, crónicas periodísticas publicadas en medios digitales, colaboraciones de artistas, columnas de opinión de los curadores, y versiones periodísticas de algunas de las intervenciones de La Otra Bienal.

Ahora que vemos la prensa escrita está muriendo (El Espacio salió por última vez el viernes pasado), este periódico toma lugar como un anacronismo más. Publicación gratuita para ser repartida de mano en mano, busca ser un objeto que llene algún espacio, que estorbe y que distraiga, que vaya directo a la basura o que se guarde como un tesoro. En negro y rojo, recuerda las publicaciones de los años 70 y las pancartas callejeras de los 40, y con referencia a algunos de los proyectos de esas épocas, nos hace ver cómo las causas de hoy parecen ser versiones desteñidas de las luchas de otros tiempos. 

Hoy en día en que la vida urbana busca condenar a cada uno a encerrarse en su casa, medio de transporte u oficina, La Otra Bienal se constituye como una propuesta absurda de recorrer y habitar los barrios. La Perseverancia, que gracias a su historia única y al miedo que genera por la constatación cotidiana de los crímenes a los que se atreven a entrar (que atraviesan todos sus tiempos), se mantiene como una comunidad única donde todavía los vecinos se citan al parqués o en la cancha tejo, y los niños juegan en la calle, y las casas y las relaciones recuerdan la vida en Bogotá de hace más de 50 años.

En un país de contradicciones, de pasados oscuros y ocultos, este enclave brilla por los choques y los cruces, por lo que recuerda y por lo que se ha querido omitir de la historia y de los cuentos. Reunimos aquí imágenes que están grabadas en la retina de todos, y testimonios que parecían condenados al olvido. En el otro extremo, Las Torres del Parque, constituyen un modelo de urbanismo de la modernidad del siglo XX. Otra comunidad muy fuerte, también testigo sin comparación de los cambios de la ciudad, de las utopías y de los fracasos. Sus habitantes nos cuentan lo que significa vivir en el sueño de un arquitecto, sus vecinos nos hablan también de la sombra que proyectan.

Las Torres coronan la Macarena, lugar favorito de melómanos, sibaritas y pintores desde los años 60, y que ha vivido siempre un difícil balance entre ser espacio residencial y lugar de fiesta. Y es justo en la galería Valenzuela Klenner, donde exponen los artistas críticos por antonomasia, y donde colaboran jóvenes de La Perseverancia en las distintas labores, que se gestiona la idea de tender un puente entre los barrios mediante las prácticas artísticas contemporáneas. Y el Bosque Izquierdo es el lugar de donde comenzó La Otra, que nació como feria alternativa de arte contemporáneo, en la antigua litografía Canal Ramírez Antares, recientemente demolido para un proyecto residencial de irónico nombre en inglés: Think!.

Hoy en día el crimen renueva sus formas, y los callejones que han escondido los ladrones de siempre prestan sus curvas y muros para esconder las ollas y los nuevos grupos poderosos gracias a las armas. Los muertos, famosos o no, se siguen repitiendo. La policía, entroncada en la mitad del barrio y a pesar de con inagotable deambular, continúa igual de incapaz de mantener la paz, y en algunos casos constituye un agente de violencia más. 

La Otra Bienal, y su periódico, es en gran parte posible gracias a los grupos de jóvenes raperos. Ellos son los artistas principales, protagonistas de las obras de los extranjeros invitados, guías y guardianes, confesores y confesados. Puestos a prueba día a día, ante las amenazas de aquellos incomodados por la invasión de turistas marcianos, no pierden ocasión de cantar sus composiciones, y de acompañarse mediante la música. Ellos saben bien lo ingenuos que somos los que intentamos aprender algo de esas calles. Pero también tienen curiosidad de lo que pueden aprender de los que llegamos desde lugares tan extraños a los suyos.

¿Ustedes que hacen aquí? preguntan tanto locales como visitantes, los unos a los otros. ¿Qué hacemos aquí? Nos preguntamos todos. Instalaciones, textos, imágenes, canciones, nos dan algunas respuestas y enriquecen una conversación.

Editores Periódico La Otra Bienal